jueves, 31 de octubre de 2013

Consejos para un buen análisis musical

Hay muchas formas de plantearse un análisis musical pero lo que siempre les comento a mis alumnos es que el análisis debe servir para algo más que cifrar acordes o segmentar la obra en secciones. De nada sirve saber que cadencias hay o como modula en cada sección si después al interpretarla o simplemente al escucharla no lo hacemos desde otro nivel.
Adentrarse en las entrañas de la obra, solo por "adornar" la partitura de cuestiones analíticas sin más, es como escribir sobre una receta de cocina y después no saber degustar todos esos ingredientes cuando nos la comemos…sin duda, algo inútil e innecesario.
La música por ser de las artes la más "abstracta" puede que aun tenga un grado mayor de dificultad. Enfrentarse al entramado musical de una partitura, a las infinitas posibilidades sonoras de la música, es sin duda, ardua tarea para cualquiera. Para mi no hay verdades absolutas en el análisis, todo puede ser, quizás la experiencia y la práctica de la composición me ha dado algunas pautas a seguir pero siempre intento dejar un margen de error a mis análisis con una afirmación irónica en cada obra que analizo: "puede que sea esto, o todo lo contrario…".

5 puntos importantes para un buen análisis:

  1. Audición: Escuchar la obra varias veces antes de ponerse a analizar. La escucha atenta nos dará una visión global de la obra muy importante. Si no hubiese grabación (obras inéditas) el análisis es sin duda mucho más complicado.
  2. Estructura: Lo primero que debemos dejar claro es la forma de la obra, su estructura, como está planteada, como esta diseñada. Muchas obras dejan en sus títulos la intención del compositor al respecto, sonatas, suite, concierto, sinfonía… Las formas es el "marco" en la pintura, el tamaño y sus secciones para el entendimiento "espacio-tiempo" de todo el discurso musical.
  3. Texturas: El análisis de las "texturas" es una parte esencial en cada obra musical, es sin duda, las texturas lo que diferencian claramente unos estilos de otros, la orquestación, la instrumentación, el arte de organizar todos los elementos musicales de una manera o de otra, los juegos de "timbres" como color sonoro, la diversidad en las texturas son en definitiva, la característica que diferencian unos compositores con otros, aunque sus estilos sean semejantes.
  4. Armonía: Un análisis armónico nos revelará claramente el estilo del autor. La armonía es un elemento muy característico de cada época. Las "modas" armónicas, los recursos modulatorios, las tensiones disponibles de cada acorde, la verticalidad, diferencia unas etapas a otras muy claramente. En la armonía tonal, además, las funciones y las cadencias sirven de ritmo para encuadrar las frases y las secciones. Así el análisis armónico debe servirnos para saber los puntos de tensión y distensión de cada una de las partes de la obra, tanto de una frase, como de una sección, como de la obra entera.
  5. Ritmo y Metro: Entendemos como "ritmo" todos aquellos aspectos de la música que tienen que ver con el tiempo y la organización del tiempo (Compases, agónicas, células rítmicas…).  Los pulsos regulares que marcan el paso del tiempo obedecen a diseños recurrentes de fuertes y débiles, un fenómeno que llamamos "metro".